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Niño Becerra, economista: "Trabajar será opcional en 20 años"

Según el experto, la automatización impulsada por la inteligencia artificial podría reducir las horas de trabajo

El experto en economía Santiago Niño Becerra

El experto en economía Santiago Niño Becerra / SPORT

Andrea Riera

Andrea Riera

La inteligencia artificial gana cada día más protagonismo y avanza a pasos agigantados, transformando la forma de trabajar, producir y organizar la economía. Su impacto ya no es una previsión de futuro, sino una realidad que empieza a notarse en empresas, empleos y sectores profesionales.

Sobre este tema habló el pasado domingo el economista Niño Becerra en 'Revolució 4.0'. Xantal Llavina hizo referencia a un artículo del programador Matt Schumer, que advierte de despidos masivos y afirma que las consecuencias de la inteligencia artificial serán mayores que las del Covid. Ante la pregunta de si se trata de alarmismo, el profesor catalán es claro: "Yo creo que no es alarmista".

El experto explicó que lo que hoy se ve es solo una primera fase del proceso: "Esta inteligencia artificial que ahora estamos viendo es como la 1.0, tú le tienes que decir cosas para que haga cosas. Pero ahora ya está comenzando a funcionar la 2.0, una inteligencia artificial que está haciendo cosas y que ella puede decidir que se tiene que hacer algo, hacerlo y tú no enterarte".

Sobre la idea de que en 20 años la población trabajará menos debido a la IA automatizada, defendida por figuras como Elon Musk y Bill Gates, el economista coincide: "Si hablas en términos de horas de persona trabajada al año, posiblemente sí, los que trabajen. Yo creo que habrá muchísima gente que no trabajará porque no será necesario que trabajen".

La cuestión de fondo, según Niño Becerra, no es tecnológica, sino social: "La pregunta es cómo se mantendrán esas personas que no trabajarán o que trabajarán poquísimas horas. Y eso es lo que el señor Elon Musk no dice. De aquí 20 años el planeta no necesitará 8.000 millones de habitantes. Entonces, estamos delante de un problema".

La presentadora comentó que los programadores de inteligencia artificial también se han dado cuenta y han creado una alarma de aviso porque son los primeros afectados, ya que se pueden quedar sin faena.

Ni siquiera los sectores más cualificados quedan al margen del cambio, y el economista detalló que la bajada de costes tecnológicos acelera el proceso: "A medida que la tecnología baje de precio, cada vez será más accesible para hacer cosas que ahora no son rentables. Todo esto se traduce en más posibilidades, más capacidades, más trabajos que hará la tecnología y menos horas de trabajo humano".